lunes, 1 de octubre de 2007

Declaración

En estos días de dulce y un tanto exasperante languidez recibo los comentarios de los lectores de este blog con agradecimiento infinito. Tras una conversación telefónica con Gloria he entendido que quizás debía responder todos esos mensajes y así darle vidilla a las noticias en plan foro. Mucha razón tiene Gloria, lo cual no ocurre siempre, hay que decirlo, aunque sus opiniones siempre son apreciables.

Vale, pues empezaré a hacerlo. Que conste.

Gloria afirmaba que le da la impresión, a través de sus lecturas en este blog, de que mis sensaciones son como de que... no me acuerdo bien. Escribo sobre aquello que más me sorprende. No pretendo crear un diario emocional ni consignar cada momento de cada día. Selecciono, recorto, relaciono... en fin, corto y pego. Lo escribo para estar en contacto con mis amigos, pero también por un prurito literario algunas veces y sobre todo, escribo por que me siento solo y no tengo a quien contarle mis penurias. El señor Delgado pastelea una hora cada día por teléfono con la novia, Irene otra hora con su correspondiente, y yo, pues hablo con ellos o llamo a otros profes de vez en cuando, pero no es lo mismo. Y como no tengo coche en condiciones me veo resignadament encerrado en los Hammocks, así que lo que más veo al cabo del día es el ventilador del techo dando vueltas con constancia admirable, camino hacia ninguna parte. Y como tengo tanto tiempo libre me dedico a reflexionar sobre mi vida presente y pasada en concienzudos análisis que algunas veces considero dignos de plasmar en esta página. En principio creo que la ociosidad me es perniciosa, y balanceo, como toda mi vida, entre las ansias de vivir la vida loca y el deseo de sentir que mis días son apacibles. Difícil, sin duda. Pr que apacible viene de paz, y estar en paz con uno mismo es incompatible con la búsqueda constante de mi lugar en el mundo, mi posicionamiento ante la vida, mi estátus social-parejil, mi vocación profesional. En cambio, vivir intensamente significa sentir una insatisfacción constante, y no hay mayor insatisfacción que la inanidad de la vida, por mucho que lo neguemos. Me baño en la piscina de los Hammocks, ya de noche, y veo como estalla la tormenta en el cielo, con su tremendo y apocalíptico espectáculo de luces sobre las palmeras que flanquean mi porción de cielo, y sé que es algo que nunca olvidaré. Pero sigo buscando la playa perfecta de la que hablaba Joan, y me dedico a comprar postales en el CVS, a ver si encuentro lo que sale en la foto, como si eso garantizara la plenitud a la que denominamos satisfacción, y como satisfacción, felicidad.

En momentos así, recuerdo un día en Peñarroya, allá por el primer o el segundo mes. Volvía yo del mercadona, y de camino me paré en un banco de la plaza del llano a fumarme un cigarro mientras contemplaba entretenido como un Seat Toledo negro aparcaba frente a la iglesia. Luego me quedé pensando que hay que ver, que parecía como si aquello fuera lo más emocionante que había visto en todo la tarde, y realmente lo era. Escribí un mensaje en verso describiendo aquello: plaza de santa Bárbara, sentado en un banco, fumando un pitillo, un coche aparcando. Nada más que contar. Aquí es un poco lo mismo.

Así que porpongo a mis lectores que me sscriban comentarios explicándome en profundidad como ven este blog y sus contenidos. Comentarios que responderé.
Escrito por tropicopsicotropico el 07/09/2007 00:41 Comentarios (1)
La panchita en Youtube
Para información del señor Joan, en la parte superior de la página de youtube que copié y pegué en este blog, hay un mensaje que dice que el video ha sido removed por el que lo puso. Esto es, el video ha sido borrado. Extrañascosas tiene la vida.

Dejo aquí una foto. Pa cagarse.

Escrito por tropicopsicotropico el 06/09/2007 05:41 Comentarios (1)

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡ME HA ENCANTADO PASAR LA NOCHE LEYÉNDOTE!
Y éste es uno (de tantos otros motivos) por los que estoy convencida que mereció la pena conocerte... Me lo pasé genial, y como dicen tus amigos: "se te echa de menos, nene"
Besos