Bramidos metálicos royendo el asfalto donde nunca suena un ojalá y el candor del atardecer muere bajo los puentes de la autopista 384 millones de coches son devorados por tu vacío corazón podrido tu engrudo y el vómito gris de ru estómago infecto tú fatal e inhumana resárce en mi ciudad sin alma engulle mi cuerpo desconchado en tu monstruoso intestino de lagarto en que el cadáver de la noche reverbera en tormentas de furia impotente negros presagios que nunca serán y siempre son bóveda en que te arrellanas con tus descalibradas luces amarillas y tus inexactas sombras arrastrándose sobre los solares abandonados y los callejones los hangares vacíos y las gasolineras olvidadas por que me hablas y tu voz no golpea en mi pecho ni se me deshace entre los dientes solo me queda tu bosque de escombros y tu vacío entre palmeras impasibles y tenaces extraño paisaje muriendo sobre la inmensidad de la nada.
Escrito por tropicopsicotropico el 09/09/2007 01:40 Comentarios (4)
lunes, 1 de octubre de 2007
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