Efectivamente, por fin después de mucho tiempo, vida nocturna. Parece que hace mucho tiempo por que aunque llevo aquí un mes y unos días, es como si llevara media vida (es que todo es muy intenso, oiga). Y eso que un poco más y me quedo en casa rumiando mi soledad, por que cordera llamó a última hora (nosotros ya íbamos por Kendall Drive) para decir que no venía, que estaba muy cansada. Así que quedamoss con Ivan y Vanesa además de Elianne, la niña balsera. Suena una sirena cuando íbamos por la I-95 ya llegando a South Beach. Luces de colores. terror y espanto. Paramos en el arcén, un poli se baja y nos pide los papeles. Nos tiene media hora de investigation. Seguimos para recoger a Iván y Vanessa a su fabuloso apartamento cerca del downtown con sus fabulosas vistas a la bahía y entonces llama Elianne, que se ha perdido en algún lugar del North East: Vamos con el coche a buscarla. Paramos en una farmacia y me compro una bolsa de cheetos hot (hay que probarlo todo) que un poco más y nos morimos. Llegamos, recogemos, volvemos. Fuimos al Johny Rocket, al Delano's con su lujo chill out de diseño super guay y su terraza con piscina y camastros para tumbarse a beber la copa que cuesta doce pedazo de dolares. Ah, y estuvimos ern un lugar donde bailaban la salsa en plan profesionata. Según cordera aquí hay nivel. Y por fin, cuando pensábamos que nos ahogaríamos un año en el cubaneo inmisericorde de locales varios, encontramos el bar cervecero, el local donde ponen a Franz Ferdinand, el bareto grunge: Buck 15 (lease fifteen). ¿Y ya está? Pues no sé. Debemos recordar que Miami Beach está a una hora de Hammocks (40 minutos con 3 dólares de peaje) y que estrictamente nada de alcohol si vas a conducir, por que si te pillan primero vas a la comisaria, y si se ponen tontos hasta pueden deportarte (curiosamente jodido que a uno puedan simplemente deportarle, fíjemonos en la palabra "deportar", nada que ver con "deporte"). Por lo demás, por lo visto, podría ser que me dejaran entrar en un 30% de los locales de Washington Avenue y Ocean Drive, que son los que molan. En unos tienen una lista de "invitados" en plan VIP, en otros hay un montón de gente en la puerta y el portero va eligiendo quien entra y quien no (como en las pelis) otros son de negros y no es que te digan que no, pero a ver que haces tu ahí. Y no es que los afroamericanos te miren especialmente mal, es que para ellos como si no existieras. Otros son para gays, que no es plan, y en otros no dejan entrar hombres que no vayan acompañados por chicas (chicas solas are welcome). En fin.
Creo que me falta encontrar el, digamos, bar consuetudinario.
Escrito por tropicopsicotropico el 01/09/2007 01:59 Comentarios (1)
lunes, 1 de octubre de 2007
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