lunes, 1 de octubre de 2007

Nostalgia

Casi 20 días después de salir del aeropuerto de Barcelona, hoy he sentido el primer ramalazo de nostalgia, ganas de llamar a Lucía, recuerdos de Sant Boi y Barcelona, e incluso -horror- bellas estampas animadas de Peñarroya que se me aparecen de repente. Todo eso viene hacia mi como una ráfaga de viento que me traspasa. Por que cuando miro una calle cualquiera -con sus inefables palmeras- y pienso que estoy en Miami, hasta me parece normal. Entro hablando español en las tiendas, o leo los carteles en inglés, y veo los coches, las casas, el paisaje que se pierde hasta el horizonte y cada vez me sorprendo menos de estar en Miami, un pedazo del paraiso terrenal, el anhelado trópico. Recorro los pasillos de los tres edificios del instituto, me monto en un coche y conduzco con pericia y orientación a cualquier parte sin mirar el mapa, hablo con cubanos y venezolanos que me voy encontrando en mi periplo mayamesco, llamo la taller dónde me están arreglando el bajabragas, QUE YA SE LE HA JODIDO EL RADIADOR, acompaño a Mr. Delgado a la NW 115 street a hacer las gestiones para comprarse un coche que esperemos que no le pase lo que al mío, llevamos a Irene a comprarse los uniformes para el instituto, vamos a comprar al supermercado Publix (All what you need), volvemos al instituto la mañana siguiente, salimos a la hora del Lunch para ir al Bank of America (donde tenemos cuenta de cheques y de ahorros), vamos a la agregaduría a recoger el número de la Social Security y a faxear el formulario DS 2019 para que nos puedan dar el Employee Number... Me queda poco rato para la nostalgia. Y al fin y al cabo yo renegaba altivamente de todo ello, y sin duda alguna, no volvería, pero tengo ganas de descansar, encontrar mi lugar en el mundo.

En largas conversaciones con Irene y el señor Delgado, me doy cuenta de lo mucho que reflexiono sobre la vida (la mía en especial). Y como en cualquier ocasión en que tienes que contar tu vida, más que nada para darte a conocer, siempre le da a uno por reflexionar recalcular, revisar, y finalmente extraer conclusiones.
Digamos que me estoy buscando a mi mismo. Supongo que a eso he venido.

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