El poco común apellido Verguisas parece susceptible de toda clase de chuscas chanzas, si se me permite la aliteración. Me imagino el patio de la escuela, con los niños gritando a coro Verguisas (léase Verguisas) me la pisas o Verguisas me da risa o cualquier otro pareado salido de la calenturienta y escasamente inocente (abandonemos ya los tópicos) mente de un niño. Solidaridad con los Verguizas del mundo, que habrá pocos, lo cual no resta un ápice a su desconsuelo (esos traumas infantiles de patio de escuela) y a su indesprendible congoja, marcados como están por el sello lacerante de su apellido, cual marca de Caín en la frente.
La cosa empeora si el apellido VerguiSas (me chupas la torre de pisa) lo combinamos, en macabro cóctel, con un nombre aún más nefasto.
El resultado: Everardo Verguisas. Repitámoslo sin chasquear la lengua: E-ve-rar-do-ver-gui-sas. No lo digas tres veces delante del espejo, evita contemplar ese gesto contraído que se te queda al pronunciarlo.
Y ya si piensas en las reducidas pero siempre jocosas combinaciones de la rima entre Everardo y nardo puedes caer en un bucle nefasto extrañamente adictivo. Es como pronunciar palabras como miriñaque o troche-y-moche, que al principio te hacen gracia, hasta que descubres que se te han quedado adheridas a la viscosa corteza del cerebro cual infecta canción del verano (y aunque parezca mentira/me pongo colorada/ cuando me miras...)
Lo peor es que si llamas a cierto número de teléfono y refieres la citada y rocambolesca combinación de sílabas, resulta –para sorpresa de cualquiera- que una atiplada voz ¿masculina? va y te responde con toda la desfachatez y sin vergüenza alguna. Existes, Everardo, ahora lo sé, no eres una febril alucinación de mi mente.
¿Quien coño ostenta el dudoso honor de ser el depositario de tal chocarrera conjunción de sonidos? Pues el mismísimo e inconfundible Everardo VerguiSas, que con sus veguiseros modales de funcionario displicente parece pretender que relegues de tu pizarra mental la everedación nominal de la que es víctima. Y te dice que lo de revisar lo de tu sueldo, pues que va a ser que, mira, pues no te hagas ilusiones. Por que a Everardo Verguisas lo deben haber puteado lo bastante como para convertirse en un cabrón muy formal, condición esta indudablemente indispensable para ser aceptado como miembro de pleno derecho del servicio de compensación remunerada del profesorado del distrito escolar de Miami-Dade County.
El señor Verguisas, Everardo de nombre, me ha dicho descocadamente con su amable pero no por ello menos indolente tono de voz de funcionario de ventanilla, que rellene el formulario E-157 (parece un conservante de los que ponen en las latas de fabada) y se lo envíe a una dirección del finolis Downtown, en el superchachi North East para que pueda pertinentemente limpiarse las everardescas posaderas con él. Que por lo visto el tiene todos los papeles, pero parece que no sale del nardo de Everardo toquetear lo que sea de la verguisera computadora para que en el próximo cheque salgan los números que molan más.
Por que aquí resulta que cobras según les peta al mismísimo Everardo, el mismo que viste y calza, y a mi me ha puesto en la escala más inferior de cobro (38mil y pico) por que en su everardesca desidia ha decidido que va a pasar de mirarse el expediente de la embajada, el cuál reseña que un servidor debería cobrar como tres mil más al año, mínimo.
Así que, amigo Everardo Verguisas, que tienes nombre y apellido de telenovela chunga, aprovecho este público foro para decirte que sueltes la mosca, coño, paga lo que debes. Con ese nombre no puedes escapar muy lejos. Te acabaremos pillando.
Un saludo del empleado Daniel C., a quien tienes bastante descontento.
miércoles, 3 de octubre de 2007
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6 comentarios:
Como estoy en el curro y los ordenadores están puestos con mucho acierto (para cortar el rollo al personal, por supuesto) no tengo arrestos ahora para listar las variaciones que me sugiere el señor Everardo, pero mi cerebro se ha puesto él solito en funcionamiento. Maldición!
Hey!!! ya tengo los billetes!!!
al final me han dado un par de pistas mágicas y los he conseguido a la mitad del precio inicial.
Llegaré el día 24 a las 7:45 de la tarde.
A que mola!!??
¡Vil insecto el tal Everardo! Se impone conseguir la dirección de mail del trabajo del susodicho ¡Se va a enterar! ¡Burocrata y encima yanki!
Veo que los opinantes en la encuesta se inclinan por el lado oscuro (o por el menos oscuro según se baja).
Uy, Joan, que no te das cuenta que es peor que americano, es un jodido cubano nacionalizado. Son los peores. La escoria inmunda del mundo.
Bueno por lo visto se hace piña! Con este nombre de culebron que da rienda suelta a nuestra imaginacion... Si fuera el entraria ya en un programa de proteccion de destigos!
Pues espera a saber lo último: que le he llamado tres veces y resulta que estaba reunido. ¿Quien se habrá creido que es?
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