lunes, 1 de octubre de 2007

Abstracto e indefinido

Mientras volvía del colegio montado en el traqueteante bajabragas tracé un plan para no caer fulminado por el diabólico y vil sopor conocido como siesta. Así que me preparé para acudir a zanganear a la bien dotada cuanto cercana biblioteca de West Kendall con mi carné en el bolsillo. Antes se me ocurrió llamar a la señora C. para informarle (reportarle en dialecto local) el hecho de que había publicado un post en este HB (Humilde Blog) en el que ella aparecía como figura estelar. Pensaba, sentía, creía que ello le haría ilusión, y de hecho mostró gran entusiasmo en leerlo y llamarme para atrás (call me back, que se dice). Sin embargo, parece que la –en mi opinión- amable semblanza que de ella pergeñé no ha sido de su agrado. Todos sabemos lo que todos pensamos sobre la censura y esa modalidad políticamente correcta denominada autocensura. Pero no pienso hacer de esto un asunto de conciencia, así que me he comprometido a reeditar este texto para velar la identidad de la señora C. así como manipular, transformar (y el diccionario de sinónimos de Microsoft Word determina: transmutar y trasfigurar) ciertos pasajes en algo indefinido y abstracto. A ello me pongo. Los que hayáis leído este post antes de su transformación, transmutación y transfiguración, por favor os lo pido, olvidad aquellos datos que no sean abstractos e indefinidos.


A los cuatro días de deambular por los largos pasillos de cierto abstracto e indefinido colegio americano la profesora Platt nos dice que por cierto, que hay otra indefinida y abstracta profesora española. Ostias, pienso yo, que indefinida y abstracta ilusión. Por que como todo el mundo sabe, cuando estás en el indefinido y abstracto extranjero sientes una especial así como indefinida y abstracta fraternidad con cualquier indefinido y abstracto compatriota, cosa que no pasa en el país con más compatriotas del mundo, que es el tuyo propio.

Y hablando del rey de Roma, ahí apareció la señora C. (short name de C.) pronunciando las zetas (también las ces delante de e,i) cosa que es de apreciar.

Saltamos en el tiempo hasta hace tan solo ayer mismo. La C. me dijo que en su indefinido y abstracto A day me iba a venir a buscar a mi indefinida y abstracta aula en el almuerzo para tener un tiempo de asueto y francachela poniendo en común opiniones varias pero todas convenientemente indefinidas y abstractas. Encedemos el ordenador para comprobar que por fin funciona Internet. Efectivamente funciona. Al menos en su clase, que no en la mía, quizás por que no me he molestado en sacarlo de la caja (considero que no está en mis atribuciones, oiga.) Tecleé (evitemos el feo verbo tipear) la dirección de este blog. A la indefinida y abstracta C. le sorprendió que tuviera un indefinido y abstracto blog y hubiera escrito tantas indefinidas y abstractas cosas, que no se diga que este no es un blog actualizado. Por cierto falta que la indefinida y abstracta C. me presente algún indefinido y abstracto viernes de Happy Hour a la indefinida y abstracta cubana que me tiene indefinida y abstractamente apalabrada. Por lo visto me ha visto indefinida y abstractamente necesitado de cariño. Pero no me quiere decir como está la cubana en lo que se refiere a definida y concreta carrocería. Cuento todo esto por que creo que le hace ilusión aparecer en este humilde blog (que por cierto deberiamos calificar de... ¿indefinido y abstracto?) y supongo que va a releer este indefinido y abstracto artículo, con lo cual aprovecho para el indefinido y abstracto recordatorio.

Curiosa mujer la C. Yo le digo que pertenece a la indefinida y abstracta aristocracia económica de la ndefinida y abstracta España. Y aquí escribí unas cuantas cosas que borro con la tecla Del (la que tiene la flecha hacia atrás) y sustituyo por algo indefinido y abstracto: Algún indefinido y abstracto pariente montó una indefinida y abstracta empresa dedicada a alguna indefinida y abstracta actividad que parece haber sido indefinida y abstractamente exitosa. Y además un indefinido y abstracto pariente cuyo grado de relación queda en una abstracta e indefinida nebulosa fue general del español ísimo ejército. Ahora ella trabaja en el indefinido y abstracto colegio americano como profesora de Humanidades. ¿Que tu indefinido y abstracto pariente cuyo grado de relación contigo queda en una abstracta e indefinida nebulosa fue general del ejército? pregunto yo, indefinida y abstractamente sorprendido. Pues sí, me dice, en el Sahara. Coño, afirmo yo en plan ibérico, y le comento que mi padre estuvo en el concreto y desértico Sidi Ifni (que se supone que también está en el desértico Sahara ¿Alguno de los lectores de este blog lo sabe a ciencia cierta? Sí, Joan lo sabe.) Ajustamos fechas, y resulta que sí, que probablemente coincidieron concreta y definidamente en tiempo y lugar.

Grandioso momento austeriano, no por indefinido y abstracto menos valioso.

Me recuerdo mirando las fotografías de una caja que mi madre guardaba en el altillo. En ellas aparecía mi padre vestido de soldado del glorioso ejército español entre pardos riscos. Salí de la habitación, fui hasta el comedor y le pregunté. Sidi Ifni. Incluso guardaba en el tercer cajón del armario la hebilla con el emblema su regimiento, dos rifles cruzados y el mencionado topónimo: Sidi Ifni. (Hasta ahora no he escrito la coletilla “indefinido y abstracto” para no hacerme pesado)

Y ahí estábamos la C. y yo, como 40 años después, en una definida y concreta aula de un indefinido y abstracto colegio de Miami: el hijo de un cabo primero de la guarnición de Sidi Ifni y la indefinida y abstracta parienta del general de ese mismo cabo primero. Movimientos helicoidales (pero no por ellos menos indefinidos y abstractos) de la historia cotidiana del mundo, perpleja coincidencia.
Y eso es todo. Creo que ha quedado bastante indefinido y abstracto.

1 comentario:

soldado dijo...

Hola:
Comentarte que mi padre también hizo la mili en Sidi Ifni y que ha publicado un libro titulado "Ifni 1961-62 Memorias de un soldado". Más información en http://www.ifnimemoriasdeunsoldado.blogspot.com.
Saludos,