jueves, 15 de noviembre de 2007

Y no era guapa

No era guapa, pero tenía ese halo de sexualidad despierta y vibrante que solemos denominar con expresiones del tipo tiene un polvo. Eso es así, señores. Estábamos en el Buck 15 tan tranquilos y viene esa y se pone a follarse una vitrina al compás de la música, podría ser Franz Ferdinand, da igual, por que ella calentaba braguetas con cualquier ritmo sincopado o asincopado. Visto que en su papel de Go Go encima de una mesita no obtenía la suficiente atención, se dedicó a castigar a golpes de pelvis el cristal de una vitrina. La amiga minifaldera le hacía los coros culeando con ella. Las cuatro de la noche en el Buck fifteen, se puede esperar cualquier cosa, pero cualquier cosa. Es un antro alucinante, para volverse loco, el lugar más divertido que he conocido. Solo con lo que ponen de música ya tendrías bastante, pero luego además es que hay cada personaje que flipas. Demasiado alcohol. Drogas no, ya se sabe, say no to drugs. Y la tía follándose el cristal con tantas ganas que casi se le sale una teta del apretado top negro probablemente adquirido a precio irrisorio en un Flea Market. No resultaba gracioso, si acaso bizarro, que es una palabra que uno puede utilizar pocas veces, y se agradece que situaciones como esta te la traigan a la memoria. Bizarro pero en su acepción anglosajona, oiga. Luego se baja de la tarimilla, se sube un ‘poco los pantalones, que con tanto meneo se habían descolocado, y sigue bailando. Pilla a un pavo con cara de cansado. Un gesto como diciendo agobio de tía, ostias ya. Le sienta en un taburete y le dedica el espectáculo strip de pedorrilla de barrio chungo, probablemente del North West. A las del North West las catas enseguida, es otro mundo. Mucha pelvis que viene y que va, mucho meterle las tetas en la cara, mucho culeo arrítmico y frenético, y los brazo aquí y allá. Para grabarlo. esto es el circo del Buck fifteen, dónde cada noche es diferente pero siempre sorprendente, y si les da la gana te mezclan Prince con Marilyn Manson y se quedan tan anchos. El carapanoli le pega un amistoso palmotazo en el culo. Uy, terrible. No sabes lo que has hecho, chaval. La señora pedorra de discoteca se detiene indignada. Se acerca en plan Gilda y le suelta una bofetada de mosquita muerta, pero bofetada al fin y al cabo. Desaparece y vuelve al rato, se vuelve a subir los pantalones y tararea una de Morrisey mientras empieza con lo suyo. Atención. ATENCIÓN. ALERTA ROJA. CARGUEN TORPEDOS. TENIENTE COMUNIQUEME CON EL ALTO MANDO. RECTIFIQUEN TRAYECTORIA, SAQUEN EL PERISCOPIO. LA PEDORRA NOS HA DETECTADO EN SU CAMPO VISUAL. PREPAREN MANIOBRA EVASIVA. ¿QUÉ PASA CON ESA LLAMADA AL CUARTEL GENERAL?
Me ha visto. Nada me puede salvar. Me veo abofeteado a la mínima. Me señala con el dedo y lo mueve con un gesto como de ven p’aquí que te vas a enterar. Y uno, que es muy hombre y muy torero se acerca meneando las caderas como el que no quiere la cosa, a ver que hubieras hecho tú. Subyugado por la imagen de sus tetas casi saliendo ya del escote me voy hacia ella, me agarra del cuello, se marca un combo de golpe de pelvis, meneo lateral-circular y restregamiento de senos. Luego se separa, me pone la mano en el pecho, y... alucina. O sea, si es que estábamos en el buck fifteen, que lo que no pase allí no pasa en ninguna parte. Me pone la mano en el pecho Y ME EMPUJA CON TODAS SUS FUERZAS. Y yo ahí como una nave sin control, en el espacio estelar, chocándome con varios cuerpos que frenaron mi retroceso. Pues vaya. Yo no entendía nada. Luego se va para Colordiesel y pienso, pues vaya. Le agarra del pescuezo, le monta el mismo numerito y le empuja también. Ole con el salero y el poderío de las mujeres que empujan sin ton ni son. Yo me peto de risa. Me parto el culo. Me parece superfunny de la death. Luego se va para otro, le agarra, le restrega y lo empuja, y luego otro que ingresa en la cofradía de los empujados. ¿Y NADIE LE PEGA UN SOPAPO BIEN DADO, DE ESOS CON LA MANO VUELTA? Pues no. Y encima me percato de que vuelve. Será esta puta mentalidad masculina, pero cuando veo bambolear esos cántaros de miel, se me obnubila la razón y me dejo hacer, sabiendo que me va a empujar otra vez (con la esperanza de que pasara otra cosa, ¿No hemos quedado en que esto tendría que ser imprevisible?) Pero no, que coño. Me empuja con todas sus ganas, que yo ya iba preparado para resistir y aún así anda que no con la tía. O toma muchos Corn Flakes o es que en el North West hacen cursillos de esto. Mientras intento evitar caer dando un culazo muy poco estético pienso que esto de las relaciones entre hombres y mujeres es algo muy complicado para que un ser humano pueda entenderlo de buenas a primeras. Cuando me repongo, Colordiesel me dice que si viene a por él intente aguantarlo por detrás. Tenemos miedo. Nos vamos escabullendo de un lado a otro, pero el local es pequeño, y estamos en la zona de los sofás. De ahí no se puede salir. Nos volverá a pillar más tarde o más temprano. Y nos pilla. Primero a él y luego a mi. Y esta vez me digo, vale, pero esta vez le tocaré las tetas. Y sí, le pase una mano vergonzante por el perfil pechuno, para qué habré hecho nada, por que fue como apretar el botón de ignición y salir hacia atrás disparado. Gracias a que Colordiesel me frenaba, que ya habíamos pactado eso. Enfadada, me gira la cara (¿decepción por no verme caer?) Y se va –tras pasar por unos cuantos empujones a unos cuantos individuos más- a por un chavalín con pinta de sietemesino que muestra una sonrisa de ingente felicidad (tipo Willy en Impacto viendo las tías bailar) en plan garrulo excelso, pecando de ingenuidad. En el lado en que estamos se crea una cierta expectación por saber como empujará a este. Él no se imagina nada, está flotando, viviendo su sueño. Y ella empuja con garbo y garra, de tal manera que el sorprendido panoli se desplaza hacia atrás, tropieza con el brazo de un sofá y cae a peso sobre le mencionado sofá. Si llega a ser una mesa baja de las que hay por ahí lo mismo se desnuca y se nos muere, pero por suerte ha caído en el sofá, nada que temer. También es suerte que una tía que estaba sentada fuese avisada por una amiga y se levantara enseguida. Suena Red Hot por los altavoces. Después de eso vuelve pero ya nadie quiere saber nada de ella Viene a por mi y la aparto, le agarro los brazos para que no se me cuelgue del cuello, aunque ella porfía por agarrarse a mi. Sopeso la posibilidad de darle un cachete. Está muy enfadada por que nadie le sigue el juego, coge el bolso SUPERINDIGNADA y se va (la amiga detrás, corriendito).

Que difícil es entender a las mujeres.

10 comentarios:

Tierralandia dijo...

"¿Y NADIE LE PEGA UN SOPAPO BIEN DADO, DE ESOS CON LA MANO VUELTA?"

Ya puestos tenías que haberle metido mano descaradamente, ¿qué puede hacerte? ¿empujarte otra vez?

Me vuelve loca que haya tías que monten estos números y luego se indignen con el pobre panoli que se aventura a seguir un juego que además han empezado ellas.
Hay pa matarlas!

Tierralandia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Bueno, una cosa es un numerito y otra esta fiebre de empujar a todo quisqui. Yo es que para meterle mano a así sin conocernos, no valgo.

En fin. El eterno femenino, que no hay manera de descifrarlo.

Justí Ficant Sales dijo...

Pos sí niña, pa matarla, pero primero meterle mano y que se mosquee si quiere. Y es que el eterno femenino, socio, es igual en todas partes, solo que se mezcla con la idiosincrasia del lugar. Además, que coño estás en los states y todos hemos visto peliculas donde pavas como esa hacen eso, y probablemente ellas tambien, que digo yo, si en las pelis sale será porque algo hay de cierto. Puro perreo yanki. Eso sí, se te ve encantado de todo ello, y es que el realismo sucio engancha nene.

Anónimo dijo...

Eine Frage, bitte!!! Könnte es sein dass an deiner Schule ein Packet für dich angekommen ist?

Anónimo dijo...

Bueno, eso no es perreo, el perreo tiene un punto cariñoso. Por lo menos aqui. Aqui el perreo no es como el culeo salvaje en Dinamarca, aqui hay un perreo suave, un frotamiento acompasado; por lo que he visto, eh.
No es que este encantado, pero es una experiencia.

TROPICO PSICOTROPICO dijo...

Solltest du was ansenden? Mach das doch.

Anónimo dijo...

Daniel, SCHON GEMACHT, es soll eigentlich am 14 Nov abgeliefert worden sein, denn ein sogenannter "CALDERÓN" an der JMC Middle School hat die Lieferung unterschrieben.Es war an dich gerichtet, ich meine, mit Name und Nachname. Kann es sein dass es irgendwo in der Schule verloren gegangen ist?

TROPICO PSICOTROPICO dijo...

Es ist die erste Nachrichten das ich darüber habe. Ich würde am Montag nachfragen.

Pedro M. Martínez dijo...

Pero, bueno, tanto rollo ¿follaste?.
Es que esa historia de empujones y tal parece muy divertido. Recuerdo que a los 15 años lo pasábamos muy bien así en Sestao. Luego descubrimos otros métodos más sofisticados y lo dejamos. Además nos partieron la cara. Unos punkis. Es que la zona se las traía. Y ni siquiera hablaban inglés. Ni euskera. Pero metían unas hostias de escándalo. En el fondo éramos unos pipiolos. Ellos no, obviamente. Hijos del paro. Sus padres de la lista de despedidos de la Naval, de Altos Hornos. Hay otros mundos. No hace falta coger un avión (excepto en México). Pero me ha gustado tu historia. La has contado con salero.
(Entre tú y yo, no follaste ¿no?)(otra vez será)