
¿Os creéis que soy un héroe por que he estado en Irak?
Larga ovación de asentimiento.
Pues no. Soy un héroe por que me he mantenido lejos de las drogas.
La voz en off toma forma cuando un soldado, vestido de soldado sube al escenario del salón de actos paladinesco. Entusiasmo, aplausos, ovaciones. Un verdadero soldado uh uh uh.
Hoy vengo a hablaros de lo malas que son las drogas.
Antes de la alocución del soldado hemos tenido un momento de éxtasis ceremonial cuando la negra culona (la misma de Atrapados, véase el artículo más abajo) ha hecho sonar la música y ha salido animando a los paladines. Les ha hecho repetir Say no to drugs en plan corifeo, como cien veces. Y los niños desgañitándose al unísono. Say no to drugs Say no to Drugs Say no to drugs. Después, aplausos para ellos mismos, por lo bien que lo han hecho. ¿What would you say if someone offers you drugs? NO. I can't hear you. No Y así otras tantas veces, para acabar con el marchamo de Say no to drugs.
Detengámonos un momento.
¿Se ha explicado en algún momento por qué son malas las drogas? No. Say no to drugs ha sido la consigna.
¿Quienes son los paladines? Gritaba la negra por el micrófono. We are, le respondía a coro el respetable (es un decir)Y así veinte o trenta veces más. ¿Quienes son los paladines? We are. ¿We are the paladins? Yes, we are. ¿Are you proud to be a paladin? Yes, we are. Estruendo de voces infantiles a ritmo militar. Ánimos exaltados. Pasión paladina a raudales. Say no to drugs!!!!! Say no to drugs!!!!!
Y entonces ha salido el soldado, no sin antes el efectismo de la voz en off.
Lo mejor: traía unos pulmones auténticos en unos tuppers. Auténticos pulmones, uno de un fumador y otro de un no fumador. Espectacular. Ahí estaban, colgados como pollos de un engendro especialmente preparado para colgar pulmones de gente muerta qu dona su cuerpo a la ciencia y acaba destripado y exhibido en una escuela. Esto es lo que pasa si fumas, decía el soldado meneando el pulmón que alguna vez dio aire a un ser humano. También sirvió para que ese ser humano fumara innumerables caladas de inumerables pitis, quizás en las pausas del jodido curro, escondido tras una esquina, o en el balcón de su casa, o después de un polvo. Nada de eso importa ya, su pulmón es como un humillante pavo requemado en acción de gracias. Lo sacan de un tupper y lo cuelgan. Después lo vuelven a meter en el tupper. Así hasta que el soldado vaya a fardar de héroe en otra escuela, o hasta que se pudra y ya no valga. Entonces pillarán otro.
Say no to drugs
Say no to drugs
Say no to drugs
Lo menos que podemos hacer es fumarnos un piti en su memoria.
Larga ovación de asentimiento.
Pues no. Soy un héroe por que me he mantenido lejos de las drogas.
La voz en off toma forma cuando un soldado, vestido de soldado sube al escenario del salón de actos paladinesco. Entusiasmo, aplausos, ovaciones. Un verdadero soldado uh uh uh.
Hoy vengo a hablaros de lo malas que son las drogas.
Antes de la alocución del soldado hemos tenido un momento de éxtasis ceremonial cuando la negra culona (la misma de Atrapados, véase el artículo más abajo) ha hecho sonar la música y ha salido animando a los paladines. Les ha hecho repetir Say no to drugs en plan corifeo, como cien veces. Y los niños desgañitándose al unísono. Say no to drugs Say no to Drugs Say no to drugs. Después, aplausos para ellos mismos, por lo bien que lo han hecho. ¿What would you say if someone offers you drugs? NO. I can't hear you. No Y así otras tantas veces, para acabar con el marchamo de Say no to drugs.
Detengámonos un momento.
¿Se ha explicado en algún momento por qué son malas las drogas? No. Say no to drugs ha sido la consigna.
¿Quienes son los paladines? Gritaba la negra por el micrófono. We are, le respondía a coro el respetable (es un decir)Y así veinte o trenta veces más. ¿Quienes son los paladines? We are. ¿We are the paladins? Yes, we are. ¿Are you proud to be a paladin? Yes, we are. Estruendo de voces infantiles a ritmo militar. Ánimos exaltados. Pasión paladina a raudales. Say no to drugs!!!!! Say no to drugs!!!!!
Y entonces ha salido el soldado, no sin antes el efectismo de la voz en off.
Lo mejor: traía unos pulmones auténticos en unos tuppers. Auténticos pulmones, uno de un fumador y otro de un no fumador. Espectacular. Ahí estaban, colgados como pollos de un engendro especialmente preparado para colgar pulmones de gente muerta qu dona su cuerpo a la ciencia y acaba destripado y exhibido en una escuela. Esto es lo que pasa si fumas, decía el soldado meneando el pulmón que alguna vez dio aire a un ser humano. También sirvió para que ese ser humano fumara innumerables caladas de inumerables pitis, quizás en las pausas del jodido curro, escondido tras una esquina, o en el balcón de su casa, o después de un polvo. Nada de eso importa ya, su pulmón es como un humillante pavo requemado en acción de gracias. Lo sacan de un tupper y lo cuelgan. Después lo vuelven a meter en el tupper. Así hasta que el soldado vaya a fardar de héroe en otra escuela, o hasta que se pudra y ya no valga. Entonces pillarán otro.
Say no to drugs
Say no to drugs
Say no to drugs
Lo menos que podemos hacer es fumarnos un piti en su memoria.
3 comentarios:
Y dos, ademas quiero imaginar que a parte de la suya propia no tiene las manos manchadas de sangre (cada uno es dueño de su destino y cuando pueda de su fin, no!? y un soldado a que sirve? eso no importa mientras sea lejos)
quizas me replantee eso de dar mi cuerpo....
Coño, a ver si al final lo de entrar en una escuela y reventar gente va a ser un acto caritativo... Panda de hipòcritas manipuladores. Qué gran momento para preguntarle al pavo de uniforme porqué su gobierno repartía droga a los soldados en Vietnam o porqué financiaba a la Contra y sus conexiones con el narcotrafico. Un cigarro a su salud y en cuanto llegue a casa un buen porro. Nene, mirate mi blog a ver que te parece el itinerario propuesto para lo de Estonia.
Nota para Ka: ¿Dar tu cuerpo? Eso me lo has de explicar.
Las drogas son un tóxico y evidentemente un instituto no puede estar a favor de su consumo. Otra cosa es la gilipollez institucional, que es el tóxico que la institución defiende y que causa , precisamente, justo lo contrario de lo que pretende. Con esta payasada pueden conseguir que más gente fume, beba y se drogue. La cuestión es ser gilipollas de una parte o gilipollas de la otra parte, así que el adolescente se rebela y se droga pensando que jode al mismo poder que lo mismo que le mete en el instituto está detrás del tráfico de armas, de drogas y de la guerra de Irak. Rebelaros contra nosotros, ilusos, y seguid pagándonos las putas en las Bahamas con vuestras pastillas de extasis y vuestros cigarrillos!
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